¿Cuándo es conveniente pedir un crédito?
Un crédito puede ser un verdadero salvavidas en momentos críticos. En este artículo, te explicaremos cuándo es conveniente solicitar uno y cómo entender sus componentes para elegir la mejor opción disponible.
CRÉDITOS
En un reciente informe de la Comisión para el Mercado Financiero, se reveló que el 20.7% de las personas en Chile tienen una carga financiera superior al 50% de su ingreso mensual. Este dato alarmante nos lleva a preguntarnos: ¿cómo y cuándo un crédito puede ser realmente útil?
Un crédito no es solo una herramienta para comprar el último modelo de teléfono móvil. En realidad, es un salvavidas en momentos críticos: una emergencia médica, una reparación urgente en casa o incluso para impulsar un emprendimiento. La clave está en utilizarlo sabiamente y para gastos que ofrecen un retorno o solución a largo plazo.
Componentes de un crédito: ¿Qué estás pagando realmente?
Cuando Pedro, un padre de familia, tuvo que llevar a su hijo al médico de emergencia, no tenía el dinero necesario. Acudió a una institución financiera y solicitó un préstamo de $500,000. Sin embargo, al firmar el contrato, se percató de que tendría que pagar $630,000 al finalizar el plazo. ¿Por qué?
Un crédito incluye varios costos adicionales al monto prestado:
Intereses: Es el costo del dinero en el tiempo. La entidad financiera cobra este monto como compensación por prestarte dinero.
Gastos notariales: Son los costos legales asociados a la formalización del préstamo.
Impuesto de timbres y estampillas: Es un impuesto estatal aplicado a los documentos financieros.
Seguros: Aunque no son obligatorios, suelen incluirse en la oferta. Pueden cubrir desgravamen, desempleo o incapacidad laboral, brindando un soporte en casos de adversidad.
Pedro antes de aceptar el crédito, se tomó el tiempo para investigar y comparar varias opciones en distintas instituciones financieras. Sabía que cada una evaluaría su capacidad de pago y su historial en DICOM, además de realizar sus propias evaluaciones internas. Después de recibir varias ofertas, Pedro comparó cuidadosamente el monto solicitado con el costo total del crédito en cada propuesta. Esto le permitió identificar cuál sería la opción más económica y hacer una elección informada sobre cuál crédito contratar.
Consejos para un endeudamiento saludable
Evalúa la necesidad: Solicita un crédito solo para situaciones que lo requieran verdaderamente.
Capacidad de pago: Asegúrate de que la cuota no exceda el 15% de tu sueldo liquido.
Compara opciones: No te vayas con la primera oferta; estudia y compara diferentes propuestas financieras.
En resumen, un crédito debe ser una herramienta de ayuda, no una carga. Usarlo correctamente puede ser la diferencia entre resolver una emergencia y caer en un ciclo de deudas. Recuerda siempre leer bien los términos y condiciones antes de firmar cualquier documento financiero.